
La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, ATA espera que se alcance el máximo consenso político y social en la reforma del sistema de pensiones y que, tal y como se ha hecho todas las reformas, se haga en el seno de la Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo.
ATA presentó en su comparecencia ante la Comisión del Pacto de Toledo el pasado mes de noviembre una serie de propuestas que buscaban mejorar el sistema de pensiones y sobre todo encaminadas a lograr un sistema equitativo, que no efectúe ningún tipo de discriminación dependiendo del régimen laboral en el que cada individuo desarrolle su actividad laboral.
Ante la propuesta del Gobierno de retrasar la edad legal de jubilación de los 65 a los 67 años, tal y como ATA expuso ante la Comisión, lo primero que habría que hacer sería acotar el número de prejubilaciones, que tanto daño hace al sistema público de pensiones, de tal manera que la edad real de retiro, que está en 63,27 años, se aproxime a los 65 años. “No se puede seguir permitiendo que haya personas jubiladas a los 60 años –señala Lorenzo Amor, Presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, ATA –y a otros se los vaya a obligar a trabajar hasta los 67”.
ATA considera que hay que mantener la voluntariedad a la hora de retrasar la edad de jubilación, pero incentivando y fortaleciendo los incentivos para su retraso. En España hay 137.000 ciudadanos que cotizan más allá de los 65 años, de los que el 56% son trabajadores autónomos. “Del mismo modo – señala Lorenzo Amor, Presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, ATA –, tampoco consideramos proporcionado ni equitativo que a quien se prejubila se le penalice con la reducción de un porcentaje que va del 8 al 5% anual, dependiendo del año de jubilación, y sin embargo sólo se premie con un 2% por año a quien decide prolongar su vida laboral a partir de los 65 años. Es por ello, por lo que proponemos equiparar los incentivos entre los que retrasan su jubilación y los que deciden adelantarla”.
“En lo referente a la ampliación del periodo de calculo de 15 a 20 años – apunta el Presidente de ATA – desde ATA consideramos fundamental, tal y como expusimos en la Comisión del Pacto de Toledo el pasado 17 de noviembre, que esa practica que hasta ahora se está llevando a cabo de tomar para el cálculo los últimos quince años se modifique, porque sólo se están teniendo en cuenta las cotizaciones de los ciudadanos entre los 50 y los 65 años, olvidando que la realidad muestra que hay muchos ciudadanos que han tenido una importante y elevada carrera de cotización con edades tempranas, pero que a partir de los 45 años han sido expulsados del mercado laboral por largos periodos de tiempo”.
“No es lógico que personas que tan sólo han estado cotizando los últimos quince años por la base máxima – señala Lorenzo Amor – tengan mejor pensión de jubilación que otros que han tenido una vida labora de 35 a 45 años y hayan cotizado por una base media. De aquí que desde ATA propongamos tomar para el cálculo de la pensión de jubilación, en el caso de que se amplíe a 20 años, los quince mejores y penalizar los cinco peores, lo que daría como resultado una pensión mucho más acorde con el esfuerzo contributivo que ha realizado cada persona a lo largo de su vida laboral y recuperaríamos el principio de equidad que debe regir el sistema público de pensiones”.
Ir año a año aumentando el tiempo que se toma para calcular la pensión sería más equitativo para los más desprotegidos y haría que los autónomos comenzaran cotizando más a la Seguridad Social desde el inicio de su incorporación al mercado laboral, sin tener que verse obligados a aumentar su cuota en los últimos años. En este sentido, otra de las propuestas que ATA presentó a la Comisión era acabar con el tope de cotización máxima que se establece para los autónomos a la edad de 49 años.
Por otra parte, se hace necesario equiparar la jubilación anticipada del autónomo a la del asalariado, siempre que reúna las mismas condiciones que actualmente rigen para los asalariados. “Una vez que la prestación por cese de actividad instaure el concepto de cese involuntario – señala Amor –, desaparecerán los motivos para no aceptar que un autónomo se pueda jubilar anticipadamente si, al igual que un asalariado, ha cotizado 30 años y supera los 61 años de edad. Se trata, una vez más, de dotar de equidad al sistema, pese a que esta medida pueda suponer un aumento en el gasto de pensiones”.
“Es muy importante que una reforma de esta transcendencia – concluye el Presidente de ATA – no solamente piense en la sostenibilidad financiera a largo plazo del sistema público de pensiones, que es fundamental, sino que también busque el equilibrio entre las cotizaciones que la persona a realizado a lo largo de la vida laboral y las prestaciones que tiene derecho a percibir”.
COMUNICADO DE PRENSA DE ATA 22 de Setiembre de 2010
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