lunes, 17 de septiembre de 2012
Menos formación, pero más eficiente
El financiero siempre ha sido el sector más puntero en la actualización permanente de sus empleados, destacando por su inversión e innovación. Pero la profunda crisis que atraviesa está cambiando muchas cosas: se recortan presupuestos, se mide más y se deja lo secundario.
Se acabaron los tiempos de vino y rosas. Adiós a seminarios, jornadas y conferencias externas de uno o dos días y precio elevado. Y sobre todo, adiós a las jornadas de formación outdoor –en espacios exteriores fuera de las aulas, normalmente naturales– para motivar a los equipos de trabajo y fomentar el buen clima interno y la convivencia entre colegas.
El sector financiero, incluyendo bancos, cajas de ahorros y compañías de seguros, siempre ha destacado por ser en nuestro país el más puntero en materia de formación interna de sus profesionales. Este ámbito ha sobresalido tradicionalmente, y aún en los peores momentos como el actual está por encima en muchos parámetros de las estadísticas medias del conjunto de sectores. Pero la grave situación que atraviesan muchas entidades de nuestro país está cambiando muchas cosas, evidentemente, también en materia de recursos humanos y formación, una de las primeras partidas que se recortan cuando vienen mal dadas. Se reducen los presupuestos y la inversión por empleado y en relación a la masa salarial.
Son algunas de las principales conclusiones del informe Ratios de formación que elabora cada año el Grupo de Responsables de Formación de Entidades Financieras (GREF), presidido por toda una institución en el sector, Francisco Segrelles. El estudio se elabora con la información anónima que aportan las propias entidades financieras y aseguradoras de nuestro país. En el GREF están representados 158.000 empleados de estas firmas, que se estima aproximadamente la mitad del sector en nuestro país, compuesto por algo más de 300.000 profesionales. Este año, el informe con la actividad del ejercicio 2011 ha sido coordinado por el director de formación de Bankinter, Enrique Díaz Mauriño.
Cambios
A la par que se reduce la inversión, aumenta la formación online, que permite llegar a un mayor número de profesionales a un menor coste. Paralelamente, se incrementa también el porcentaje de formación impartida internamente, con tutores de las propias entidades y sin proveedores externos. Y en los cursos que se organizan contando con firmas externas de formación, se aprieta a los proveedores en las negociaciones de los precios, y se huye de lo más caro y costoso excepto, quizá, en materia de idiomas.
Crecen los cursos online y los internos, frente a los presenciales y a los externos
Esta eterna asignatura pendiente de nuestro país sigue acaparando gran parte de la formación más costosa y se continua haciendo mayoritariamente presencial y, evidentemente, subcontratándose a empresas ajenas a estas organizaciones.
Estas entidades están centrando sus esfuerzos en optimizar al máximo sus presupuestos para la actualización de sus plantillas y para afrontar las nuevas exigencias y retos que está afrontando el sector, como demuestra el hecho de la creciente medición de resultados de sus inversiones en formación interna. Si hace sólo dos años el porcentaje de organizaciones que medía los el retorno de estas partidas era del 30%, en el último ejercicio esta proporción ha crecido significativamente hasta alcanzar el 70%. Una evaluación que se lleva a cabo, según se destaca en las conclusiones del estudio, midiendo el impacto de las acciones formativas en las ventas o en la mejora de los resultados, a través de la mayor aplicación de habilidades o competencias de acuerdo con la valoración del superior y mediante encuestas de calidad de las actividades formativas.
Con el mismo objetivo de hacer más con menos, las entidades del sector han incrementado su interés en acceder a las subvenciones de la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo, que bonifica parte del gasto en este capítulo a través de las cotizaciones a la Seguridad Social de las empresas.
No obstante, el 20% de las entidades financieras y aseguradores aseguran en este informe que no han reducido sus presupuestos de formación en el último año.
Los numero del sector
El nivel de inversión en relación con la masa salarial se ha reducido a la mitad entre 2007 y 2011, de 1,72% al 0,82%.
El gasto medio por empleado en actividades formativas ha descendido desde los 799 euros anuales de 2007 a los 503 euros anuales de 2011.
El 81% del presupuesto anual en formación interna se destina a actividades presenciales, mientras que el 19% restante va a acciones online y a distancia. Sin embargo, si se tiene en cuenta el número de horas, el ‘e-learning’ supone ya el 58% frente al 41% de la presencial; si lo que se mide es el número de participantes, el 28% de los trabajadores han pasado en 2011 por cursos presenciales, mientras que el 71% lo hicieron en programas online.
El 40% de la inversión se ha destinado a formación impartida internamente, mientras que la externa se ha llevado el 38% del presupuesto. A la mejora del nivel de idiomas –mayoritariamente presencial y externa– se destina el 14% del gasto.
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