lunes, 15 de octubre de 2012


«La crisis actúa como un acicate, desata la vena emprendedora de la gente en paro»



«Existe una imagen distorsionada del empresario: si le va bien, es sospechoso; y si le va mal, queda estigmatizado»

PABLO JUSTEL ALONSO Presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Asturias, entidad que entrega el jueves sus premios anuales en Avilés

Francisco L. JIMÉNEZ

Pablo Justel Alonso (Bilbao, 1978) preside desde 2009 la Asociación de Jóvenes Empresarios de Asturias (AJE), la entidad por la que corre la savia joven del sector empresarial asturiano. El colectivo goza de «buena salud», o al menos eso es lo que cabe deducir de la cifra de socios -260- y del hecho de que la tendencia asociativa es alcista: 24 bajas durante el año en curso compensadas por 32 altas, según los datos que facilita el presidente a modo de introducción de una entrevista en la que Justel, una de cuyas empresas está radicada en Avilés, analiza las diferentes problemáticas a las que se enfrentan en tiempos ciertamente convulsos los nuevos emprendedores asturianos. La AJE entregará el próximo jueves sus premios anuales en una gala que en esta ocasión tendrá como lugar de celebración Avilés, ciudad en la que también son frecuentes jornadas, seminarios y cursos promovidos desde este colectivo.

-¿Está satisfecha la dirección de AJE de la evolución de su número de socios?

-Considerando que existe un tope de edad para pertenecer a la entidad (41 años) y que en el mundillo empresarial es normal que se produzcan bajas por ceses de actividad u otras causas, el hecho de que sigamos creciendo lo interpretamos positivamente.

-¿Y a qué atribuyen esa buena marcha de la entidad?

-Algo de culpa debe tenerla el hecho de hacer las cosas bien, o al menos eso intentamos. La asociación tiene mucha presencia en Asturias, es conocida, tiene peso específico y está plenamente consolidada gracias a la labor que desempeñaron los directivos anteriores. Me gustaría pensar que somos vistos como una entidad útil.

-¿Qué objetivos son los que justifican la existencia de AJE?

-Somos gente con múltiples inquietudes y preocupaciones que, principalmente, tratamos de lograr sinergias en asuntos como la internacionalización de las empresas o la innovación. Nuestra asociación aspira a ser un punto de encuentro que sirva de plataforma para ampliar los negocios de nuestros asociados.

-¿A qué cree que es debido que con una crisis de la gravedad de la que está padeciendo España no dejen de aflorar proyectos empresariales -el crecimiento de la afiliación a AJE es ilustrativo de esto- promovidos por personas jóvenes?

-Mucha gente lo pasa mal porque está buscando trabajo y no lo encuentra. Llega un momento en que estas personas se plantean montar una empresa por falta de perspectivas de trabajo por cuenta ajena. En este sentido, la crisis es un acicate para que se desate la vena emprendedora de la gente; podríamos hablar incluso de una burbuja de emprendedores que se lanzan al ruedo empresarial por falta de trabajo.

-¿Las condiciones económicas actuales hacen más duro el camino para los empresarios que ya estaban en el mercado o para los que llegan de nuevas?

-Quienes empiezan no tienen que soportar las cargas financieras que sí afrontan algunos empresarios a los que la crisis pilló con inversiones sin amortizar; no obstante, la cuestión financiera suele ser uno de los problemas principales a los que se enfrentan los nuevos emprendedores por la falta de crédito.

-La muerte prematura de jóvenes empresas es motivo de preocupación generalizada en los ámbitos económicos, ¿se puede hacer algo al respecto?

-Desde la AJE aconsejamos asesorarse cuanto más mejor antes de iniciar un proyecto empresarial. En ese sentido tratamos de orientar a los emprendedores sóbre dónde obtener información útil y también tenemos abierta una línea de créditos de hasta 60.000 euros sin aval para apoyar a la empresas emergentes. Cuando las empresas ya son una realidad, brindamos diversas herramientas y recursos que entendemos útiles para la buena marcha del negocio, su expansión o su apertura al extranjero. La AJE organiza encuentros de negocios con el objetivo de abrir nuevos mercados, jornadas técnicas con expertos para profundizar en cuestiones legales o conocer mejor sectores que pueden constituir nichos de oportunidad empresarial... Otras líneas de trabajo tienen como objetivo abaratar los costes de internacionalización y mejorar la eficacia general de las diversas partes de las empresas.

-¿El número de emprendedores de Avilés está en sintonía con su peso demográfico dentro de Asturias?

-En efecto, viene a ocupar la tercera posición del ranking por número de jóvenes empresarios.

-¿Y las mujeres emprendedoras, está su número en sintonía con el porcentaje de población que representan?

-Aun cuando el número de jóvenes mujeres empresarias no deja de crecer, lo cierto es que aún no podemos hablar de un estado de igualdad en comparación con los hombres.

-¿Cuáles son en estos momentos los sectores empresariales más dinámicos?

-Todos los relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación (TIC); es un sector que aún se está formando y en el que tiene un peso notable la gente muy joven.

-A los asturianos siempre se les ha reprochado que debido a su idiosincracia individualista les resulta difícil cooperar en materia empresarial, ¿comparte este punto de vista?

-Algo de eso hay; pero francamente, pienso que esa forma de ser está cambiando. En la AJE creemos que la cooperación es positiva para el desarrollo de las empresas y detectamos que, debido en gran medida a la crisis, cada vez son más los empresarios que se apuntan a los proyectos cooperativos. Si hablamos de entrar en mercados extranjeros, algo tan en boga en estos tiempos debido a la debilidad del mercado español, diría que no hay más camino para una pyme que la cooperación; en solitario es muy difícil que un pequeño empresario pueda hacer frente, por tamaño y medios a su alcance, a los costes de la internacionalización.

-¿Qué puntos tendría una lista que resumiese los principales escollos para montar una empresa?

-Serían cuatro puntos: la excesiva burocracia administrativa, la existencia de un marco laboral poco flexible, la dificultad para acceder al crédito y la escasa tolerancia al riesgo que tiene nuestra sociedad.

-¿Acaso no le parece lo bastante flexible la última reforma laboral del Gobierno?

-Para una empresa de nueva creación, no. La prometida Ley de Emprendedores, concebida para articular un marco regulatorio específico para los nuevos empresarios en materias como la fiscalidad, la Seguridad Social, etcétera, sigue parada y ese es un serio handicap para quienes empiezan.

-¿A qué se refiere con el apunte de «escasa tolerancia social al riesgo»?

-A la imagen distorsionada que aún existe en España del empresario: si las cosas le van bien, es sospechoso; si le van mal, queda automáticamente estigmatizado. En los países de cultura anglosajona la cosa es bien diferente, el fracaso se ve como parte del proceso de aprendizaje y eso facilita que después de un fracaso, lo que no deja de ser un accidente en el camino, sea más fácil levantarse.

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