martes, 23 de noviembre de 2010

DOÑA MANOLITA NUBLA A SUS VECINOS

Las colas sacan lo peor del género humano. "Que se ha colado, señora", afeaba ayer en público un tipo robusto. "Calla, lenguaraz", respondía la mujer, y se metía a trompicones por la puerta de Doña Manolita, la administración de lotería de la Gran Vía. La monumental fila que se genera para comprar lotería de Navidad es una bendición para este negocio, que echó a andar en 1931, pero resulta un engorro para los comercios de al lado, que ven con impotencia cómo caen sus ventas durante estas fechas.

ELPAIS.COM/MADRID 23 de Noviembre de 2010

No hay comentarios:

Publicar un comentario