_Solo trabaja en el campo riojano la tercera parte de quienes lo hacían en los años setenta
En la actualidad, la agricultura en La Rioja supone el 4,4 por ciento de los contratos laborales, según el último informe publicado por los servicios técnicos de la COAG, un porcentaje similar al del resto del país, que sitúa los contratos agrarios en el 4,3% de los empleos totales. Esta comunidad autónoma cuenta con 4.439 agricultores y ganaderos, según suman los censos del Régimen Especial de Autónomos del Sistema Especial de Trabajadores Agrarios (SETA) y del Régimen General de Autónomos. La cifra está lejos de los más de 15.000 profesionales que trabajaban y vivían de sus tierras a principios de los años 70. Solo ha habido un paréntesis en estas cuatro décadas, los años 1999 y 2000, cuando aumentó levemente el número de autónomos agrarios.
Lo que sí es cierto es que mientras el número de agricultores va disminuyendo, se han ido contabilizando más asalariados en el campo. En 2010 se registraron 5.592 contratos por cuenta ajena en el sector primario, frente a los 1.698 que había, por ejemplo, en 1990.
La caída en el número de agricultores autónomos ha sido progresiva a lo largo de los últimos 30 años. Según datos recogidos por el sindicato UAGR, a principios de los 80, los profesionales de la agricultura en La Rioja alcanzaban los 11.080. Diez años después la cifra se había reducido a 7.441 agricultores y a principios de este siglo se contabilizaban 6.013 profesionales.
El relevo generacional es muy tímido. Los jóvenes que se suman al campo apenas cubren la cuarta parte de los que lo dejan. En los últimos cinco años el sector ha perdido una media de 150 agricultores al año y la media de incorporaciones apenas alcanza 40.
Las explotaciones agrarias que se mantienen en nuestra región tienden cada vez más a la especialización con el objetivo de lograr una mayor rentabilidad.
«Es un sector muy duro y está desacreditado», afirma Luis Torres, coordinador sindical de la UAGR. «El trabajo en el campo sigue atado a tópicos muy antiguos como que en este sector trabaja quien no ha podido estar en otra cosa y eso sigue condicionando la idea de mucha gente que podría dedicarse al campo y sin embargo prefiere buscarse la vida en otro trabajo en la ciudad», continúa. Torres advierte de que el sector agrario en La Rioja ha sufrido «una reconversión tan brutal que ha dejado los pueblos despoblados, donde ya no se pueden encontrar servicios, salvo que sean de fin de semana. Habría que ver si existe un sector productivo que haya sufrido en 30 años lo que ha sufrido la agricultura».
Un trabajo duro
El presidente de ARAG-Asaja deja claro que «es un sector muy duro, sometido a las inclemencias del tiempo y a lo que nos quieren pagar. Nos ponen el precio a lo que compramos, pero no sabemos a cuánto vamos a vender nuestros productos». «En quince años hemos cuadruplicado los costes de las materias primas, mientras los precios de nuestros productos se han reducido a la mitad», resume. «Eso nos deja muy poco margen para trabajar», lamenta.
«Los precios han tenido bajadas terribles y cada vez estamos sometidos a mayores controles de calidad», indica el máximo responsable de ARAG-Asaja. «Los melocotones, por ejemplo, tienen precios irrisorios, pocos agricultores se dedican a las hortalizas y el tomate prácticamente se ha extinguido», cita como ejemplos.
Luis Torres apunta a la «especulación dentro de los mercados agrarios» como el mayor problema de la agricultura riojana. «Desde 2003, la renta agraria ha descendido en España un 27%, esto es una barbaridad», explica.
«Desde Europa y España se ha considerado que el sector primario tenía demasiados efectivos y había que rebajarlos, mientras países como Francia y Alemania tienen una agricultura pujante. En España se prefirió orientar el campo hacia el turismo más que a defender el modelo agrario tradicional», subraya Torres. Lamenta que en La Rioja «se compren espárragos de china y otros países, es una cuestión especulativa». «España sacrificó su sector primario potente, que daba trabajo al 22% de la población y ahora estamos en un 4% de los empleos. Estamos entregando el sector primario a manos de terceros», añade.

No hay comentarios:
Publicar un comentario